martes, octubre 19, 2021

Cómo actuar frente a un juicio monitorio por tarjeta de crédito. Incluye modelo de oposición

Cristina Rubio Asiego
Abogada y Periodista | Experta en Derecho Bancario

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¿Qué es un juicio monitorio?

Es un procedimiento especial que contempla nuestro ordenamiento jurídico, concretamente, la Ley de Enjuiciamiento Civil, para reclamar deudas de cualquier importe sin necesidad de abogado y procurador.

No es el único mediante el que se pueden reclamar deudas, pero si el más utilizado, por su sencillez y su bajo coste.

Para poder plantear un juicio monitorio es necesario cumplir una serie de requisitos que están recogidos en los artículos 812 a 818 de la LEC.

Entre ellos está que la deuda sea vencida, líquida, exigible y determinada.

La acreditación de la misma deberá hacerse mediante documentos que prueben la deuda, se aceptan varios tipos, para el monitorio por tarjetas de crédito revolving deberían ser el contrato de adhesión, los justificantes de gastos, los recibos bancarios y los extractos, como poco.

También si la deuda ha sido cedida a un fondo como Hoist Finance, TTI, Intrum, Estrella Receivables, Procobro, Investcapital, u otros, deben aportar la documentación relativa a la cesión del crédito.

La oposición al juicio monitorio.

Aunque el juez, una vez recibida la demanda de juicio monitorio, puede, de oficio (por su propia voluntad), decir que la cantidad está mal calculada por haberse aplicado alguna cláusula abusiva para obtener la misma o por existir errores aritméticos, no implica que nosotros no podamos oponer nuestras razones.

Entre los motivos de oposición al monitorio podemos encontrar los siguientes:

  • Falta de documentación.
  • Cláusulas abusivas.
  • Intereses remuneratorios abusivos/usurarios.
  • Intereses moratorios abusivos.
  • Comisiones abusivas.
  • Falta de legitimación activa del demandante.
  • Errores de cálculo.
  • Falta de legitimación pasiva del demandado.
  • Prescripción de la deuda.

La prueba en el juicio monitorio.

Quien presenta la demanda de monitorio es quien debe probar que existe la deuda con todos los medios de que disponga, de ellos debe desprenderse la veracidad de lo que adeuda el consumidor.

Esto es lo que dice la LEC sobre los documentos que se pueden aportar:

  • Documentos firmados por el deudor (firma, sello, impronta, marca o cualquier otra señal física o electrónica), cualquiera que sea la clase, la forma o el soporte físico del documento.
  • Facturas, albaranes de entrega, telegramas, telefax o cualquier otro documento que, aun unilateralmente creados por el acreedor, son habituales para documentar créditos y deudas en relaciones entre el acreedor y el deudor.
  • Documentos que, junto a los comerciales, acrediten una relación comercial duradera.
  • Cualesquiera otros que constituyan un principio de prueba del derecho del peticionario.

Lo normal será que la entidad emisora de la tarjeta presente una certificación de deuda, junto con el contrato de adhesión, los movimientos de la cuenta, los recibos devueltos y los extractos.

Sin embargo, esto no siempre es así, imaginemos en el cesionario de un préstamo que no es con quien originalmente se contrató, es muy probable que no disponga del contrato original, por lo que difícilmente podrá demostrar que se aceptaron de manera correcta las condiciones del mismo.

También es habitual que el demandante presente única y exclusivamente el “certificado de saldo deudor”, con el que es imposible saber a qué corresponde la deuda, ¿retiradas de efectivo, compras, comisiones, intereses?

¿Cómo va a oponerse el deudor al juicio monitorio si ni siquiera sabe de dónde procede lo que le reclaman?, este es un fuerte motivo de oposición.

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